Este último símil me recuerda unas palabritas del Buda que he copiado varias veces en el foro, porque creo encierran una grandísima verdad que resume todos esos matorrales de puntos de vista y desiertos de opiniones en los que algunos se pierden sin liberarse nunca de dukkha:
Imaginad, bhikkhus, a un perro atado con una correa a un fuerte poste o pilar, de manera tal que sólo pudiese correr y girar en torno de este poste o pilar. De la misma manera, el no instruido mundano que no busca a los nobles, ni es hábil en su Dhamma, que no busca a las personas superiores, ni es hábil en su Dhamma, considera la forma como el ser, o el ser como el que posee forma, la forma como en el ser o el ser como en la forma. Además, él considera la sensación como el ser... la percepción como el ser... las formaciones mentales como el ser... la conciencia como el ser, o el ser como el que posee la conciencia, la conciencia como en el ser o el ser como en la conciencia. Él simplemente corre y gira en torno de la forma, en torno de la sensación, en torno de la percepción, en torno de las formaciones mentales y en torno de la conciencia. Y, siendo que corre y gira en torno a ellos, no es libre de la forma, no es libre de la sensación, no es libre de la percepción, no es libre de las formaciones mentales y no es libre de la conciencia. No es libre del nacimiento, el deterioro ni de la muerte; no es libre del dolor, el lamento, la pena, el desagrado no de la desesperanza; no es libre de la insatisfacción, lo declaro. (SN 22,99 Gaddulabaddha Sutta).